viernes, 8 de abril de 2016

La Perdición

Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti." Frase del gran Nietzsche con la que últimamente me identifico. A mi entender, esta frase significa que una persona debe ser capaz de perderse en lo más profundo de su ser y, una vez allí, sin nada con que atacar, sin nada con que defenderse... enfrentarse a sí mismo en una lucha por la Vida.

Claro que, toda lucha conlleva ciertos riesgos, incluso la lucha de uno consigo mismo. Muchos son los acontecimientos que pueden llevar a una persona a este abismo del que nos hablaba Nietzsche. Con el tiempo uno aprende a reconocer sus defectos, que no son pocos. Es entonces cuando uno cree ser esa buena persona que intenta ser solo por el hecho de haber reconocido sus defectos y poner empeño en solucionarlos. Pero no, ahí no acaba la lucha.

Duele, y mucho, cuando tras haber hecho importantes esfuerzos, uno se da cuenta de que no es la persona que cree ser, y ni mucho menos es la persona que aparenta ser.

Estoy perdido, muy perdido dentro de mi.

Llegué a esta conclusión hace solo un par de meses y cada vez me veo más adentro del abismo de mi ser, en el cual yo solo me hundo. Inconscientemente (quiero pensar que es inconscientemente), parece que tuviera una fuerte devoción por buscar cosas con las que hundirme más y sin pronóstico de que sea pronto el día en que vea la luz. Esa aparente devoción mía es, creo, el germen que el ser humano tiene en sí, ese germen que lo lleva a su autodestrucción, la cual puede ser física, mental, psicológica... en mi caso no es física, sino más bien me atrevería a decir existencial. Padezco una especie de crisis existencial y de identidad que no se si sé a donde me lleva, pero que sí se que ahora mismo no sé donde estoy, pues es el abismo es tan grande como lo queramos hacer y, cómo no, mi devoción autodestructiva me lleva a engrandecer el abismo que hay dentro de mi, en el cual me pierdo... es un círculo que me produce malestar, pero con cierto sabor estimulante, pues ante la Perdición nunca podemos rendirnos.

Somos nuestra propia Perdición, nosotros nos metemos en ella y nosotros seremos quien le plantemos cara. No se si yo ya le estoy plantando cara, no se siquiera si la lucha ya empezó, si está en curso... aunque sí sé que no acabó, pues aunque estoy perdido en mi, se que algún día me encontraré, lo se.

Muchos son los años en los que mis preocupaciones eran dormir, comer, hacer algo de deporte e intentar hacer algo de vida social, pero de pronto en solo unos meses noto que un abismo, aparentemente, infinito surge en mi interior e intenta absorberme... soy consciente de que a lo largo de mi vida ese abismo nunca llegará a desaparecer del todo, y por favor, no quiero que desaparezca, pues qué sería de mi sin mi más digno enemigo, es decir, yo mismo.

Repito: estoy perdido, muy perdido, pero no por eso me rendiré y me podré a llorar cual niño que ha sido separado de los brazos de su madre, no. No se cuánto tiempo se recomienda mirar en el abismo de uno mismo, no se cuándo se considera demasiado, no se cuánto tiempo tardaré en salir de él... pero sé que mientras me vaya hundiendo más y más... también lo disfrutaré, y que mientras así sea lograré salir con más fuerza que cuando entré.

Puestos a poner puntos positivos, he de decir que me encanta que esto sea una lucha personal, una lucha en la que solo puedo y debo participar yo, pues supone la prueba más dura para el ser humano, el conseguir mantenerse en pie durante toda una vida en una lucha consigo mismo, una lucha que no tiene fin.

Concluyo, por ahora, invitando a todos a que se sumerjan en lo más profundo de su ser, os invito a que os destrocéis por dentro, a que lleguéis al punto de querer llorar al haber entrado en crisis interna, tal como estoy yo. Es una sensación indescriptible cuando empiezas a ver ciertos rayos de luz que parecen ser la salida del abismo, pero entonces es cuando nos llevamos otro golpe que nos hunde más... quiero más!

Tras todo esto, me resulta difícil determinar en qué situación me encuentro, cómo me siento y qué haré, pero como ya dije, esto es una lucha conmigo mismo en la que, a la vez que disfruto, también sufro...


Ahora, para terminar este post, os vuelvo a dejar la frase de Nietzsche, y leedla con tanto entusiasmo que os provoque éxtasis: Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti."

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