miércoles, 18 de junio de 2014

El ejemplo.

En mi primer post, me gustaría hablar del ejemplo que los hijos toman de  sus padres. 

Los hijos son el reflejo de los padres, tanto por genética como lo que aprenden de ellos, y es por esto último lo de 'El ejemplo'. Si, desde un principio, los padres mantienen entre ellos la relación que deben de tener, es decir, d amor, comprensión, comunicación... prácticamente está medio trabajo hecho, ya que los hijos irán tomando el ejemplo de sus padres y la relación de toda la familia será armónica. 

Por el contrario, si los padres mantienen una relación de discusiones, son malhablados, dan voces, insultan y cada uno actúa para sí mismo...  de la misma manera que los hijos de la anterior 'buena familia', los hijos de esta 'mala familia' también tomarán el ejemplo. Los niños son como esponjas, absorben lo que tienen a su alrededor y, al estar vacíos de mente, no distinguen entre bueno y malo y lo absorben todo, sea correcto o incorrecto. 

Pero existe un posible tercer caso, como todo en la vida, hay excepciones y me considero una de esas excepciones. Me refiero a las personas de familia un poco desestructurada, en la que cada uno va a lo propio. Me complace cuando a veces veo que familiares míos actúan correctamente respecto a los demás cuando se fijan en mi, en vez de en otros familiares que si que deberían dar ese ejemplo. De mi experiencia, he obtenido varias conclusiones, pero en este caso cabe citar la que corresponde: 

En caso de que tú seas el/la hij@ de la familia y por casualidad veas que tus padres no tienen una relación precisamente como debiera ser... toma cartas en el asunto, si hace falta planta cara, no te calles que será peor. En mi caso, solo recibo un ejemplo horrible por parte de uno de mis progenitores, del otro obtengo mejores ejemplos. Uno debe aprender a elegir qué seguir, sin prisas, ya que los bienes fáciles materiales pueden llevar a decisiones equivocadas. 

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