En este post, voy a hablar de un término freudiano: la proyección (negativa).
En esencia, las personas se sirven de 'proyectar' sus defectos (negativa) o virtudes (positiva) en otras personas. Ambas son prácticamente automáticas en el subconsciente humano, para bien o para mal. Ahora nos vamos a centrar en la proyección negativa.
Mucha gente tiende a 'proyectar' sus defectos en otras personas, porque no los aceptan como suyos y es una forma de defensa. De esta forma, dicha persona ve el defecto en otra persona, pero no en sí misma, de hecho cuando ese defecto lo manifiesta alguien externo, se lo suele recriminar, no obstante, cuando quien lo manifiesta es esa persona, resulta algo normal.
Eso es algo que podemos ver todos los días a nuestro alrededor, pequeños detalles que marcan la vida. Existen muchas pequeñas acciones que nos rodean: dejar la luz encendida, la puerta abierta, la música alta o no recoger las cosas... muchas de las personas que se sienten molestas por estas cosas, luego son las mismas que lo hacen sin pensar en que se lo van recriminando a los demás.
Este 'sistema de defensa' me parece rastrero y despreciable en el comportamiento de una persona, puesto que consiste en servirse de otras personas para aliviar la angustia que nos produce el tener ciertos defectos. En mi opinión, antes de criticar es necesario mirarse al espejo e ir desprendiéndose de las cosas que no nos gustan, pero incluso así, no es correcto recriminar el defecto ajeno, sino que hay que hacer ver a los demás lo que es correcto de lo que no, moralmente, por el simple hecho de ser humanos, como diría Kant.
En mi opinión, antes de criticar, tenemos que saber lo que somos y tratar de quitarnos los defectos en vez de proyectarlos, pero no para buscar la perfección ni para que nadie proyecte sus defectos en nosotros, sino para evitar proyectar nuestros o recriminar defectos ajenos.
Mucha gente tiende a 'proyectar' sus defectos en otras personas, porque no los aceptan como suyos y es una forma de defensa. De esta forma, dicha persona ve el defecto en otra persona, pero no en sí misma, de hecho cuando ese defecto lo manifiesta alguien externo, se lo suele recriminar, no obstante, cuando quien lo manifiesta es esa persona, resulta algo normal.
Eso es algo que podemos ver todos los días a nuestro alrededor, pequeños detalles que marcan la vida. Existen muchas pequeñas acciones que nos rodean: dejar la luz encendida, la puerta abierta, la música alta o no recoger las cosas... muchas de las personas que se sienten molestas por estas cosas, luego son las mismas que lo hacen sin pensar en que se lo van recriminando a los demás.
Este 'sistema de defensa' me parece rastrero y despreciable en el comportamiento de una persona, puesto que consiste en servirse de otras personas para aliviar la angustia que nos produce el tener ciertos defectos. En mi opinión, antes de criticar es necesario mirarse al espejo e ir desprendiéndose de las cosas que no nos gustan, pero incluso así, no es correcto recriminar el defecto ajeno, sino que hay que hacer ver a los demás lo que es correcto de lo que no, moralmente, por el simple hecho de ser humanos, como diría Kant.
En mi opinión, antes de criticar, tenemos que saber lo que somos y tratar de quitarnos los defectos en vez de proyectarlos, pero no para buscar la perfección ni para que nadie proyecte sus defectos en nosotros, sino para evitar proyectar nuestros o recriminar defectos ajenos.
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